Este año han fallecido 39 personas en accidentes de tráfico en las carreteras de Extremadura, lo que representa un aumento de 11 víctimas con respecto al año anterior. Según el fiscal de Tráfico de la comunidad, Diego Yebra, es importante analizar estas cifras a largo plazo para tener una perspectiva adecuada. En 2023, se registraron cifras especialmente negativas en cuanto a siniestralidad vial, lo que hizo que los números de 2024 parecieran relativamente positivos, aumentando la magnitud del incremento en 2025.
Entre las causas de estos accidentes se encuentran los excesos de velocidad, el consumo de alcohol o drogas, las distracciones al volante (como el uso de teléfonos móviles) y los accidentes con animales, que han aumentado un 36%. Diego Yebra destaca la importancia de controlar estas situaciones, así como el uso del cinturón de seguridad, especialmente en carreteras como la nacional 430, 432 y 630, donde confluyen diferentes tipos de vehículos.
En relación con las nuevas balizas V-16, cuya obligatoriedad está prevista a partir del 1 de enero, se espera que mejoren la seguridad vial, especialmente en autovías donde el riesgo de atropello al señalizar un vehículo es alto. Yebra también menciona la importancia de implementar medidas como la reducción de la tasa de alcoholemia para mejorar la seguridad en las carreteras.
En cuanto a la lucha contra el tráfico de drogas, el fiscal Antidroga de Extremadura destaca los avances realizados en este ámbito, con importantes incautaciones en la provincia de Badajoz y en la región en general. Se ha observado un aumento en el número de conductores implicados en accidentes viales debido al consumo de drogas, especialmente cocaína y cannabis, lo que representa un grave peligro para la seguridad de todos los usuarios de la vía.
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