Las autoridades han implementado protocolos de seguridad para aislar el brote de influenza aviar detectado en una granja de pavos en Ahillones, y en otra granja ubicada a pocos metros de distancia.
Se han agregado 12,000 aves, de las cuales al menos 6,000 ya han sido sacrificadas y se están analizando otras 5,000. Además, se ha establecido un área de protección de 3 kilómetros alrededor del foco de la enfermedad y 10 kilómetros en el área de vigilancia.
«Esto implica la paralización de cualquier movimiento de aves que se encuentren en estas zonas de protección», explica José Marín, presidente del Colegio Veterinario de Badajoz. Juan Metidieri, presidente de APAG Extremadura Asaja, confía en que las medidas implementadas por el Ministerio y el Consejo surtan efecto.
«Podemos superarlo sin afectar a la mayoría de las granjas en Extremadura».
El virus no se propaga principalmente a través de alimentos cocinados, pero es necesario tomar precauciones al estar en contacto con las aves.
«Se puede consumir huevos y pollo con total tranquilidad».
La gripe aviar se transmite a través del contacto directo o indirecto con la vida silvestre. En Extremadura se han registrado casos en Cáceres y Llerena.
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