El calor extremo puede tener efectos negativos en la salud, provocando deshidratación, fatiga e inestabilidad en la tensión arterial. Estos síntomas se ven agravados por ciertos tratamientos y pueden afectar a actividades cotidianas como la conducción.
Juan Carretero Corrales, Director Médico de Clínica Diana, destaca que el calor puede ser especialmente peligroso para la salud, ya que puede provocar una significativa caída de la presión arterial al dilatar las arterias. Para las personas hipotensas que han experimentado síncopes o caídas por bajadas de tensión, es importante evitar conducir o, en caso de hacerlo, mantenerse bien hidratado para reducir el riesgo.
Además, conducir bajo los efectos de ciertos medicamentos puede ser peligroso. Fármacos como antidepresivos, antihistamínicos o relajantes musculares pueden causar somnolencia, reducir la capacidad de reacción y afectar la atención del conductor, especialmente en condiciones de altas temperaturas.
José Luis Rufo, farmacéutico, advierte sobre la importancia de evitar conducir si se está tomando algún medicamento que pueda afectar la conducción. Es fundamental leer el prospecto, mantenerse adecuadamente hidratado y consultar con un médico o farmacéutico antes de ponerse al volante bajo tratamiento.
En épocas de calor intenso, es crucial tomar precauciones adicionales, ya que incluso una simple pastilla puede tener consecuencias graves si no se toman las medidas necesarias para garantizar una conducción segura.
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