Los suplementos alimenticios se han convertido en una tendencia cada vez más popular, inundando las redes sociales y los estantes de los supermercados. Vitaminas, colágeno, creatina… la variedad es amplia y muchas personas los consumen sin realmente saber si los necesitan, lo que puede resultar en un gasto innecesario y efectos adversos.
Los motivos por los cuales las personas optan por tomar estos suplementos son diversos: desde querer aumentar la fuerza, mejorar el rendimiento, hasta controlar los resfriados, según explican algunos usuarios. A pesar de la influencia de los influencers y campañas en redes sociales que promocionan su uso, los especialistas advierten que no todo lo que parece saludable realmente lo es.
El doctor Juan Carretero enfatiza que no se deben tomar suplementos solo porque a alguien le hayan funcionado. Si se lleva una alimentación equilibrada, con la cantidad adecuada de grasas, proteínas e hidratos, no es necesario recurrir a los suplementos. Además, es fundamental que cualquier suplemento sea recetado por un médico.
El abuso de estos productos puede acarrear problemas como malestar estomacal, diarreas e incluso insuficiencia renal. Carretero advierte que la proteína no debe ser consumida en caso de retención de líquidos, ya que puede sobrecargar los riñones. Incluso se han atendido casos de emergencia debido a la mala administración de suplementos en gimnasios.
La recomendación principal es clara: la clave está en una dieta equilibrada y en el sentido común. En lugar de depender de suplementos, es fundamental priorizar una alimentación saludable y variada para obtener los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo.
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