El 21 de marzo de 2024, el Consejo Municipal de Mérida solicitó un informe a la Dirección General de Salud Pública del Consejo Extremo sobre el impacto de la proliferación de palomas en la ciudad. Sin embargo, no recibieron respuesta hasta el 22 de julio de 2025. Ante esta situación, el Consejo Local de Mérida tomó la iniciativa de iniciar procedimientos regulatorios para controlar la población de palomas en el núcleo urbano.
Las acciones para abordar este problema comenzaron en 2023 con la formalización de un contrato para el control de las palomas en la ciudad. Posteriormente, el Ayuntamiento emeritense solicitó la limpieza de casas poco saludables en la calle Antigua. A pesar de los esfuerzos, la falta de respuesta por parte de la Dirección de Salud Pública llevó al Consejo Local a tomar medidas para resolver la situación.
En abril de 2024, se notificó la ejecución forzada de las casas afectadas, lo que permitió la limpieza y control de las palomas en esas áreas. Además, se inició un procedimiento de sanción en octubre de 2024. El Consejo de Standura solicitó consultas sobre el control de palomas, basándose en la ley de protección animal.
El proceso continuó con consultas al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y la Agenda 2030, obteniendo respuestas en agosto de 2024. En junio, se comenzaron los procedimientos de contratación para controlar la población de palomas en Mérida.
Finalmente, el delegado del Centro Zoosanitario, Marco A. Guijarro, expresó su preocupación por la manipulación de información por parte de ciertos sectores políticos locales. Destacando la importancia de abordar el problema de las palomas de manera efectiva y colaborativa.
Este es un ejemplo de cómo las autoridades locales han trabajado para resolver un problema de salud pública en la ciudad, enfrentando desafíos y buscando soluciones a través de colaboraciones interinstitucionales.
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