El tráfico de explotación sexual y la trata de mujeres, niñas y niños son realidades profundamente inaceptables que socavan la libertad, la seguridad y la igualdad entre las personas. En el marco del Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas, la ciudad de Mérida se une al rechazo de estas prácticas y renueva su compromiso con la construcción de municipios seguros, inclusivos y libres de todas las formas de violencia.
Según la declaración institucional de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), las autoridades locales tienen una responsabilidad directa en la prevención, detección, protección y acompañamiento de las víctimas de tráfico y explotación sexual. Es fundamental impulsar políticas públicas eficientes que se enfoquen en los derechos humanos y prioricen la erradicación de estas formas de violencia.
En España, las cifras continúan siendo preocupantes, con 632 víctimas de tráfico identificadas en 2024, de las cuales 376 fueron sometidas a explotación sexual. Estos datos reflejan la necesidad de actuar con determinación y firmeza para proteger a las mujeres, niñas y niños que son víctimas de estas prácticas.
Es fundamental promover una educación basada en valores de igualdad, dignidad y respeto, así como fortalecer las redes de asistencia locales para garantizar el acceso a la vivienda, la salud, los recursos legales y laborales. Solo a través de una acción coordinada y decidida se podrá erradicar el tráfico y la explotación sexual, construyendo una sociedad más justa y segura para todos.
Desde la ciudad de Mérida, se hace un llamado a la conciencia crítica que rechaza el consumo de prostitución y combate los mensajes que normalizan estas prácticas. Es necesario trabajar en conjunto para ofrecer alternativas reales a quienes deciden operar en este ámbito, creando espacios de capacitación y empleo decentes que promuevan un cambio social positivo.
En este Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Mujeres, Niñas y Niños, es crucial reafirmar el compromiso de construir una sociedad libre de violencia y discriminación, donde todos puedan vivir con dignidad y respeto. Juntos, podemos trabajar para erradicar estas prácticas y construir un futuro más seguro y equitativo para todos.
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