El incendio forestal declarado en Jarilla ha vivido una noche muy complicada, según ha informado el consejero de Presidencia, Abel Bautista, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada. Bautista ha confirmado que el fuego ya ha afectado a 16.000 hectáreas, con un perímetro de 160 kilómetros, y que durante la madrugada la situación ha sido de gravedad para determinados trabajos. Afortunadamente, no ha ocurrido nada grave, aunque la situación pudo haber sido más crítica. Todos los efectivos se encuentran en buen estado.
La virulencia inesperada del fuego ha generado preocupación en las localidades de Hervás y Jerte. El consejero ha destacado la intensidad del incendio, avivado por el viento, que sorprendió en varios puntos, especialmente en la línea de defensa alrededor de Hervás. También preocupa el frente en dirección a Jerte, con especial atención al avance hacia la garganta de los Papúos y de Becedas, donde el fuego ha pasado por encima, pero existe el riesgo de que genere un efecto chimenea que complicaría aún más la situación.
En cuanto a los medios desplegados y las líneas de trabajo, se ha logrado contener parcialmente el incendio, y ahora se está trabajando en atacarlo en lugar de defenderse. Sin embargo, las dos principales líneas de trabajo son inaccesibles por tierra, por lo que solo pueden abordarse con medios aéreos. Para el miércoles, se desplegarán más de 460 efectivos, con el apoyo de 25 medios aéreos, siete máquinas pesadas y 24 unidades de bomberos forestales. El consejero ha subrayado que el día anterior fue crucial, y que el día actual será el segundo de intensa lucha contra el fuego, en lugar de simplemente defenderse de él.
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