Los presidentes de las dos cámaras de comercio de Extremadura expresaron su preocupación por las posibles consecuencias de las tarifas anunciadas por Donald Trump para productos de la Unión Europea y otras partes del mundo. Mariano García Sardiña, presidente de Badajoz, y Gabriel Álvarez, presidente de Cáceres, señalan que el impacto directo de estos impuestos aduaneros será mínimo en nuestra región, ya que Estados Unidos representa solo el 1.5% de las exportaciones totales de Extremadura.
Por otro lado, García Sardiña reconoce que el impacto indirecto de las tarifas podría ser mayor. Considera que nuestros productos son cada vez más competitivos en los mercados internacionales, pero es necesario fortalecer las estrategias de internacionalización. Álvarez prevé que las tarifas provocarán una inflación en la economía estadounidense y se compromete a negociar soluciones para contrarrestar estos impuestos aduaneros.
Los sectores que podrían verse afectados
Los líderes de las Cámaras de Badajoz y Cáceres coinciden en que el sector primario, especialmente la agroindustria, podría ser impactado por las tarifas. El presidente de la Cámara de Badajoz ve la situación como una oportunidad para proteger y liberar el campo. Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Cáceres no cree que la industria del corcho se vea afectada, pero sí menciona sectores como el del acero, automóviles y productos farmacéuticos.
Adaptación ágil
García Sardiña destaca la importancia de ser ágil y adaptarse al nuevo escenario que pueda surgir de esta guerra comercial. Considera que hay nuevos mercados y oportunidades para aprovechar, además de apoyar la reducción de impuestos y la aceleración de proyectos industriales en la región. Álvarez, por su parte, aboga por tomar medidas de protección en sectores vulnerables a estas tarifas y ve la posibilidad de reinustrializar Extremadura en este contexto.
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