Estamos frente a una infección que, en el 80 % de los casos, es asintomática y se transmite por la picadura de dos especies de mosquitos. Esta enfermedad, endémica en Extremadura, especialmente en la zona de las Vegas del Guadiana, no se contagia ni de animales a personas ni entre personas, y lamentablemente, no se puede erradicar por el momento.
Según Juan Antonio Vicente, del Colegio de Veterinarios de Cáceres, las áreas con gran cantidad de agua estancada y cultivos que requieren mucha agua son las más propensas a tener una mayor incidencia de esta infección. Por su parte, José Marín Sánchez, del Colegio de Veterinarios de Badajoz, destaca que, aunque actualmente se están tomando medidas preventivas, el virus persistirá durante mucho tiempo, por lo que la prevención es clave.
El año pasado se confirmaron 142 casos en España, 39 de ellos en Extremadura. Aunque este año la cifra es de 11 casos hasta el momento, se atribuye esta reducción a una mayor concienciación de la población y a las medidas implementadas por las autoridades. Sin embargo, los expertos advierten que el verano aún no ha terminado y que la incidencia suele aumentar entre el 15 de agosto y el 15 de septiembre, dependiendo de la climatología.
Eva Frontera, profesora de Parasitología en la Universidad de Extremadura, señala que factores como las altas temperaturas en verano y las bajas en invierno pueden contribuir a disminuir la población de mosquitos, junto con medidas sencillas como el uso de mosquiteras, repelentes, ropa clara y el mantenimiento adecuado del agua en piscinas, estanques y balsas.
Es fundamental seguir las recomendaciones de los expertos y tomar precauciones para prevenir la propagación de esta infección, especialmente en épocas de mayor incidencia. Con concienciación y medidas adecuadas, es posible reducir el impacto de esta enfermedad en la población.
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