La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, resaltó en Roma que la Política Agraria Común (PAC) actual incorpora la igualdad de género de manera transversal, siendo parte de casi el 87% de las intervenciones de desarrollo rural en el Plan Estratégico de España. Este enfoque permite por primera vez medir con precisión las desigualdades en el sector agrario y diseñar políticas públicas más efectivas para corregirlas.
Durante su participación en el encuentro internacional “Mujeres Rurales: Liderazgo, Justicia y Futuro en la Agricultura”, organizado por FADEMUR en la sede de la FAO, García Bernal destacó que solo el 28,7% de las explotaciones agrarias están en manos de mujeres, lo que refleja las dificultades estructurales que aún limitan la participación femenina en el campo.
La secretaria de Estado enfatizó el papel del Objetivo Específico 8 (OE8) de la PAC, centrado en el empleo, la igualdad de género y la inclusión social en zonas rurales. Este objetivo, según mencionó, no solo identifica la desigualdad, sino que la cuantifica, permitiendo visibilizar brechas que antes estaban ocultas. En este sentido, señaló que las mujeres reciben un 37,78% menos en ayudas directas que los hombres, mientras que en las ayudas de desarrollo rural financiadas por el FEADER la diferencia media es del 11,6%.
García Bernal explicó que el OE8 ha sido un punto de inflexión al permitir que la igualdad de género deje de ser un principio abstracto para convertirse en un criterio evaluado y cuantificable. Esto ha posibilitado que el presupuesto pueda favorecer positivamente a las mujeres según sus necesidades específicas, y que las comunidades autónomas incorporen la perspectiva de género en la mayoría de sus intervenciones de desarrollo rural.
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