El Ayuntamiento de Mérida está llevando a cabo un amplio dispositivo para preparar la ciudad de cara al inicio de la Semana Santa. Se están realizando acciones materiales, consolidando los servicios públicos e invirtiendo económicamente con el objetivo de garantizar que Mérida luzca lo mejor posible durante estos días y brindar una experiencia de calidad tanto a los residentes como a los visitantes.
En este sentido, se están colocando ventanales en los balcones de la carrera oficial y gradas para facilitar la visualización de los desfiles. Además, se están instalando cubos informativos en puntos estratégicos con los recorridos y horarios de las procesiones, mejorando la accesibilidad e informando al público.
Se han intensificado los trabajos de limpieza y lavado de todas las calles donde se llevarán a cabo las procesiones, reforzando los servicios municipales para garantizar una ciudad limpia y ordenada, digna de una festividad declarada de Interés Turístico Internacional.
La delegada de Semana Santa, Ana Aragoneses, destaca que esta apuesta va más allá de lo estético, siendo parte de una planificación transversal de las delegaciones municipales que sitúa la Semana Santa como un eje estratégico de proyección exterior, dinamización económica y creación de empleo en la ciudad.
En cuanto a seguridad, se ha establecido un importante cuerpo policial para garantizar el buen funcionamiento de los recorridos de la procesión, la seguridad de los participantes y la coordinación del tráfico. Se prioriza la prevención y la tranquilidad en todos los días festivos, reflejando una coordinación entre las distintas áreas municipales y las fuerzas de seguridad.
El Ayuntamiento hace un llamado a la responsabilidad y colaboración ciudadana, pidiendo civismo para mantener la limpieza de las calles y respetar la señalización temporal, especialmente en lo que respecta a la prohibición de aparcar en las vías por donde circularán las procesiones.
El Concejo Municipal de Mérida reafirma su compromiso con la Semana Santa, no solo como una arraigada tradición, sino como una política pública que contribuye al desarrollo económico, social y cultural de la ciudad.
Ana Aragoneses:






