A nivel ganadero, el año 2025 ha estado marcado por diversas enfermedades que han afectado gravemente a los rebaños ovinos de la región. La lengua azul ha provocado numerosas bajas, sumándose a las amenazas de tuberculosis, gripe aviar y peste porcina. Ante esta situación, las organizaciones agrarias están solicitando un plan nacional de choque y una mayor inversión en investigación para hacer frente a estas crisis sanitarias.
En cuanto a los cultivos, el tomate y el arroz han sido especialmente afectados por las altas temperaturas del verano. Se han registrado descensos en la producción y ventas a pérdidas, agravados por la competencia desleal de terceros países. Esta situación ha generado una crisis en el sector agrícola que requiere medidas urgentes.
La Unión ha anunciado movilizaciones para exigir soluciones a esta problemática. Entre las demandas se encuentran la ampliación de la Ley de la Cadena Alimentaria, una Política Agrícola Común (PAC) estable con un mayor presupuesto y la derogación de acuerdos como el de Mercosur. Además, se hace un llamado al futuro Gobierno regional para que promueva la transparencia y reduzca la burocracia en el sector agrario.
En resumen, tanto en el ámbito ganadero como en el agrícola, el año 2025 ha presentado desafíos significativos que requieren una acción inmediata y coordinada por parte de las autoridades y los actores relevantes en el sector. La salud de los animales y la viabilidad de los cultivos están en juego, por lo que es fundamental implementar medidas efectivas para garantizar la sostenibilidad de la producción agropecuaria en la región.
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