El sector agrario está enfrentando un grave problema debido a la escasez de fitosanitarios, lo que está poniendo en riesgo la producción de alimentos. Según el 80 % del sector, esta falta de herramientas para combatir plagas y enfermedades está afectando de manera significativa a los cultivos.
Cooperativas Agroalimentarias y FEPEX han denunciado que la Unión Europea está retirando sustancias fitosanitarias sin ofrecer alternativas, lo que está generando una competencia desigual en el mercado europeo. Además, algunos países aplican la normativa con más flexibilidad, lo que complica aún más la situación para los productores agrícolas.
Ante esta situación, el sector agrario está solicitando a Bruselas que simplifique los trámites de autorización, que no retire ninguna sustancia sin ofrecer un sustituto real y que establezca periodos de adaptación graduales. Actualmente, la Comisión, el Parlamento y los Estados miembros están debatiendo una reforma en sanidad vegetal que determinará el acceso a estas herramientas fundamentales para la protección de los cultivos.
Adicionalmente, se suma el problema de la entrada de productos de terceros países que no cumplen con los mismos estándares fitosanitarios, lo que perjudica tanto en precio como en condiciones a los productores españoles.
En este contexto, es imperativo que el sector agrario pase de las declaraciones a las decisiones concretas para hacer frente a esta crisis. Es necesario encontrar soluciones efectivas que garanticen la protección de los cultivos y la sostenibilidad de la producción agrícola en Europa.
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