El mercado laboral español muestra señales claras de avance en materia de igualdad, pero también evidencia que todavía existen importantes retos para consolidar el liderazgo femenino en las empresas. En los últimos años, las mujeres han incrementado su presencia en puestos cualificados y áreas estratégicas dentro de las organizaciones, lo que refleja una evolución positiva en el acceso al empleo y a posiciones de responsabilidad.
Sin embargo, esa tendencia pierde fuerza cuando se analiza la representación femenina en los niveles más altos de dirección. Los datos indican que el acceso a la cúpula empresarial continúa siendo limitado para las mujeres, lo que demuestra que el camino hacia la igualdad plena en el liderazgo corporativo todavía no está completamente recorrido.
Solo el 12% de las presidencias del Ibex 35 están ocupadas por mujeres
La escasa presencia femenina en la alta dirección se refleja con claridad en las grandes empresas españolas. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), solo el 12,1% de las presidencias de los consejos de administración de las compañías del Ibex 35 están ocupadas por mujeres.
Esta cifra pone de manifiesto que, aunque cada vez hay más profesionales femeninas preparadas para asumir responsabilidades directivas, su acceso a los puestos de máxima decisión continúa siendo minoritario.
El fenómeno, conocido como “techo de cristal”, sigue siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo del liderazgo femenino en el ámbito empresarial.
Avances significativos en puestos intermedios y perfiles cualificados
A pesar de estas dificultades, los datos también muestran avances relevantes en la presencia femenina dentro de las organizaciones.
El Estudio de Remuneración 2026 de Michael Page señala que departamentos como Recursos Humanos, Marketing, Legal o Finanzas cuentan con una importante representación de mujeres. En algunos casos, estas áreas superan el 50% de presencia femenina en puestos intermedios.
Este crecimiento refleja que el talento femenino se ha consolidado en funciones estratégicas dentro de las empresas. No obstante, el reto consiste en transformar esa presencia en posiciones intermedias en un mayor acceso a los niveles ejecutivos.
Sectores donde la presencia femenina sigue siendo reducida
El avance del liderazgo femenino también está condicionado por la distribución del talento en diferentes sectores económicos. Algunas industrias continúan mostrando una baja participación femenina, lo que limita las oportunidades de desarrollo profesional en esos ámbitos.
Entre los sectores con menor representación de mujeres destacan Energía y Medioambiente, donde la presencia femenina apenas alcanza el 8%. En el sector de la construcción y la promoción inmobiliaria, las mujeres representan aproximadamente el 17% de los profesionales.
En el campo de la ingeniería, por su parte, la participación femenina se sitúa en torno al 20%. Estos datos reflejan que todavía existen áreas productivas donde la diversidad de género sigue siendo limitada.
La brecha en tecnología y carreras STEM
Una de las razones que explican esta situación es la escasa participación femenina en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Estas disciplinas están vinculadas a algunos de los sectores con mayor crecimiento y mejores perspectivas salariales.
Sin embargo, en el ámbito de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), las mujeres representan únicamente el 23% de los profesionales.
Esta brecha educativa tiene consecuencias directas en la estructura del mercado laboral, ya que limita la presencia de mujeres en sectores tecnológicos que lideran la innovación y la transformación digital.
Por ello, especialistas en gestión del talento coinciden en que fomentar vocaciones STEM desde etapas educativas tempranas será clave para fortalecer el liderazgo femenino en el futuro.
Brecha salarial y nuevas medidas de transparencia
A las dificultades relacionadas con el acceso a posiciones directivas se suma la persistencia de la brecha salarial entre hombres y mujeres.
Según la Encuesta Anual de Estructura Salarial del INE, el salario medio anual de las mujeres en 2023 se situó en 25.591 euros, frente a los 30.372 euros registrados entre los hombres.
Además, la percepción de desigualdad sigue siendo elevada entre los trabajadores. El informe Talent Trends 2025 indica que cerca de un tercio de los empleados considera que existe una brecha salarial de género. Entre las mujeres, el porcentaje alcanza el 35%.
En este contexto, la Directiva Europea de Transparencia Salarial está impulsando a muchas empresas a revisar sus políticas retributivas, auditorías salariales y estrategias de igualdad.
Diversidad y liderazgo femenino como ventaja competitiva
Cada vez más organizaciones reconocen que promover el liderazgo femenino no solo responde a un compromiso con la igualdad, sino que también aporta beneficios estratégicos.
La diversidad en los equipos directivos se asocia con mayores niveles de innovación, una mejor capacidad de adaptación y una toma de decisiones más equilibrada.
Por este motivo, muchas empresas están impulsando programas de mentoría, políticas de conciliación y planes de desarrollo profesional orientados a potenciar el talento femenino.
El objetivo es avanzar hacia un entorno laboral más inclusivo, donde las mujeres puedan acceder en igualdad de condiciones a las posiciones de liderazgo que definirán el futuro de las organizaciones.







