Mérida fue el escenario de una importante manifestación este sábado, donde vecinos y plataformas ciudadanas expresaron su rechazo a las plantas de biometano y biogás proyectadas en varios municipios de la región, incluyendo Granja de Torrehermosa y La Coronada.
Los manifestantes denunciaron la falta de transparencia en la tramitación de estos proyectos y alertaron sobre los peligros medioambientales y sociales que podrían implicar su instalación. Entre las preocupaciones principales se encuentran el impacto en el territorio, la gestión de residuos y las posibles afectaciones a la salud y al entorno natural. La comunidad local se movilizó en contra de estas plantas, mostrando su preocupación por la preservación del entorno y la calidad de vida de los habitantes.
Esta manifestación refleja la creciente preocupación de la ciudadanía por el impacto de proyectos industriales en el medio ambiente y la salud pública. Es un ejemplo de cómo la sociedad civil se organiza para proteger sus intereses y defender un desarrollo sostenible y responsable.
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